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martes, 6 de marzo de 2018

Factores que intervienen en el carácter 1

Factores que intervienen en el carácter 1
Primera parte
Existen tres factores que influyen en el carácter. Dos internos y uno externo. Las influencias más poderosas que moldean el carácter del ser humano para bien o para mal son las siguientes:
  1. El temperamento
  2. Los niveles morales intuitivos y la conciencia
  3. La preparación de la infancia
El temperamento
 Es la combinación de rasgos heredados, que recibe la persona de sus padres en el momento de la concepción. El temperamento es uno de los elementos que más influye en el carácter. Humanamente hablando, no hay nada que tenga una influencia más profunda sobre el comportamiento que el temperamento que heredamos. Es responsable, en buena medida, de nuestras acciones y reacciones, de nuestra respuesta emocional, y, en mayor o menor grado, de casi todo lo que hacemos. El temperamento de la persona es el que hace que sea abierta o extrovertida, tímida o introvertida.
El temperamento imprime un curso general al comportamiento de todas las personas, y dichas líneas generales ejercen su influencia sobre ella durante todo el desarrollo de su vida. De un lado están los rasgos positivos, de otro, sus debilidades. La ventaja principal que ofrece el conocimiento de los temperamentos básicos es la de poder descubrir cuáles son los rasgos fuertes y débiles más pronunciados, a fin de que, con la ayuda de Dios, podamos superar las debilidades y sacar el máximo provecho de los puntos positivos.
Según la teoría de los temperamentos, tal como la concibió Hipócrates hace más de 2,400 años, se divide a los individuos en cuatro categorías básicas, que se denominan: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. Cada uno de estos temperamentos tiene puntos fuertes y débiles, que forman partes distintivas de su naturaleza, en todo el curso de la vida. Una vez que la persona ha diagnosticado su propio temperamento básico, está en mejores condiciones de determinar las oportunidades vocacionales y sus debilidades naturales
Los niveles morales intuitivos y la conciencia (factor interno)
Todo ser humano nace con un sentido intuitivo del bien y del mal, que lo distingue de los animales y lo caracteriza como una criatura moral. Dicho código moral intuitivo no es tan riguroso como Los Diez Mandamientos, pero es semejante. Los antropólogos han encontrado tribus primitivas que no han tenido ningún contacto con el Libro Sagrado, y que, no obstante, poseen códigos similares a la ética judeo-cristiana, lo que confirma su origen intuitivo. Por otro lado, las Sagradas Escrituras dicen con claridad meridiana que las personas poseen una conciencia que las acusa y las defiende. (Romanos 2:15).
El buen carácter se edifica permitiendo que las enseñanzas del Libro Sagrado refuercen ese nivel moral intuitivo que todas las personas reciben al nacer. El Libro de Proverbios es el que más contribuye a construir el carácter. Este libro tan práctico se divide en 31 capítulos, uno para cada día de la mayoría de los meses del año, y es modo ideal para edificar y fortalecer un buen carácter. Si los padres pusieran tanto afán en infundir en sus hijos un buen carácter, como el que ponen en sacrificarse para proporcionarles una buena educación, lograrían hombres y mujeres mejores y más fuertes. El joven cuyo carácter es fortalecido de ese modo, no tendría problemas para lograr una educación adecuada.

La preparación de la infancia (factor externo)
El Creador le ha proporcionado a cada niño un equipo de tutores, llamado padres. Aunque no medie el beneficio de una preparación formal, dichos padres constituyen fácilmente la fuerza humana más significativa en la modelación del carácter de ese niño, en última instancia, de ese hombre. El lugar que ocupan en el corazón de su hijo, les ofrece una tremenda oportunidad para moldear el carácter de ese ser amado.
Por su importancia y contenido dedicaremos un artículo aparte a la preparación de la infancia como uno de los factores más influyente en el carácter.

CONOCERSE ASI MISMO

Conocerse a sí mismo
Existen diez cualidades principales, que son partes de la naturaleza humana: el carácter, la personalidad, el liderazgo, la productividad, el valor, la mente, las emociones, la sexualidad, el cuerpo y el niño juguetón que existe en cada ser. Estas son las características principales que componen la naturaleza humana. Pero la que más influye es el carácter. La médula de las persona es el carácter, es el verdadero yo, la suprema corte del individuo.
Es lo que somos cuando estamos solos, lo que determina nuestras acciones cuando nadie nos observa. Aparte del lado espiritual de la conformación de la persona, no hay nada que tenga mayor influencia en su vida que el carácter. Porque afecta el modo en que utiliza las otras nueve facetas de su naturaleza.
Formando el carácter
Para formar el carácter de una persona se combinan varias cualidades significativas: los principios morales, la integridad, la autodisciplina, la determinación, la responsabilidad, la confiabilidad y la motivación, así como un sentido de justicia y misericordia, que hace que tomen en cuenta los derechos y los sentimientos de los demás.
Categorías básicas en el carácter

El ser humano se agrupa en tres categorías básicas, según su carácter. 
    1. a) Carácter bueno o fuerte: son los que manifiestan las cualidades con que se forma el carácter la mayor parte del tiempo.
    2. b) Carácter malo o débil: son los que raras veces manifiestan esas cualidades.
    3. c) Carácter mediocre: son los que se valen de esas cualidades parte del tiempo.


De los tres, el carácter mediocre es el menos predecible; no se sabe cómo va a reaccionar ante una situación dada.

jueves, 1 de febrero de 2018

Formación Integral en la personas


La formación integral es amplia, y esto es lo fascinante de este tema, pues nos permite navegar libremente en su basto océano. Pero debemos hacerlo en su debido orden. Iniciando en su punto de partida y desarrollarse paso a paso en su ruta de lineamiento para atesorar sus riquezas.
Sin lugar a duda, el punto de partida es la formación de persona. Dios hizo a las personas con un propósito determinado y esa es la encomienda delegada al  ser humano de parte de su Creador. La formación del ser humano también tiene su punto de partida para el desarrollo personal, y así, llegar al máximo de su potencial.

El carácter y la actitud

El punto de partida de cada persona es su actitud; debe ser formada y consolidada. Esto se logra con instrucciones solidas dirigida al carácter para estructurar una voluntad estable en pro del progreso.
En el carácter y la actitud existe diferencia y similitud

La diferencia

El carácter se define como algo distintivo que diferencia a una persona de otra. Relacionado a su forma de ser, pensar y actuar y sentir. La actitud es la disposición de ánimo con la que una persona afronta las situaciones.

La similitud

El carácter se describe como la manera de pensar, actuar y sentir. La actitud como bibliotecaria recoge los pensamientos y sentimiento que está en el interior de las personas y la proyecta al exterior, hacia afuera. Es como el vehículo del carácter que hace su recorrido de adentro hacia afuera. Eso es lo que se ve exteriormente en las personas. De allí se deriva el pensamiento: “Usted es su actitud y su actitud es usted”. Eso indica que, nuestro comportamiento proviene de nuestra actitud. 
La actitud puede ser positiva o negativa según como este alimentado su carácter. En el próximo artículo estaré abordando por separado lo que es el carácter y que  la actitud